El conjunto que forman el Pazo de Piñeiro y sus anexos es importante por su belleza y su incalculable valor histórico.
En la zona de paseo están situados: la bodega (en la cual se almacenan los vinos que se degustan en el pazo, como “Mencía” o “Godellos”, con denominación de origen RIBEIRA SACRA, los mejores vinos cultivados en la tierra de Chantada). El palomar de estructura circular y el lavadero (de uso público), ambos construidos en piedra, se conservan desde la época en que los propietarios del pazo usaban el palomar como criadero de palomas y pichones, los cuales se comían en los grandes festejos de la época medieval.
Junto al palomar existía un horno público, que más tarde se dedicó a guardar los animales de la casa y ahora restaurado y transformado en caballerizas. Se sitúan también aquí los gallineros, cuadras donde se cuidan diversas especies de aves domésticas, de las cuales los huéspedes pueden disfrutar.


La parte trasera del pazo está formada por un conjunto de castaños centenarios (souto), lugar sombreado en el que poder disfrutar de un paseo, de la lectura, etc. Junto a este souto se sitúa el cuartel, que se transformó en caballerizas y en su parte alta en viviendas de sirvientes.

Actualmente está siendo restaurado para uso de los huéspedes del pazo, este antiguo cuartel está resguardado por el inmenso souto.

En la parte delantera del cuartel se encuentra la “aira" zona donde limpiaban antiguamente los cereales.

Para concluir, pasamos por la capilla, a la cual se accede desde el exterior del Pazo o desde el interior de las habitaciones. Es esta una pequeña capilla en la que el huésped se retira a la meditación u oración.